Investigadores emprenden búsqueda de insurgente perdida en la Ciénega de Chapala

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Gordiano Guzmán ingresó al partido Insurgente en 1811 en el regimiento que capitaneaba su hermano Francisco, al sur de Guadalajara

José Luis Ceja / La Voz de Michoacán

Sahuayo, Michoacán. Equipos multidisciplinarios de investigadores, docentes y amantes de la historia pretenden el rescate de la tumba del insurgente jalisciense Gordiano Guzmán, cuya influencia fue hilo conductor de eventos que marcaron la historia de esta región.

Desde 2009, integrantes de organizaciones y asociaciones civiles dedicadas a la historia regional vienen sosteniendo que los restos de los criollos, indios, mestizos y mulatos que lucharon por emancipar esta parte de América de la Corona española sin duda deben ser objeto de respeto y admiración y no sólo aquellos que se consignan en los libros de texto como Morelos, Hidalgo, Allende, sino de los héroes regionales, como el mulato Gordiano Guzmán, cuya tumba, aseguran, se encuentra perdida en la extensa Ciénega de Chapala, por lo que resulta de interés su ubicación precisa para, al menos, tener un referente físico del destino final de uno de los insurgentes. Es debido a la cercanía entre las regiones sureste de Jalisco y Ciénega de Michoacán que las acciones de Gordiano Guzmán impactaron de manera severa el acontecer de municipios como Sahuayo y Jiquilpan pues se asegura que el episodio de los Quintados de la antigua Huanimban (Jiquilpan) se dio debido a que los pobladores festejaban una victoria obtenida por las huestes de Gordiano Guzmán contra los realistas; pese a que los biógrafos concuerdan en que el mulato fue fusilado en la región de Cutzamala, Guerrero, es apenas un documento municipal de la localidad de Tamazula en Jalisco.

El mulato Guzmán

Gordiano Guzmán ingresó al partido Insurgente en 1811 en el regimiento que capitaneaba su hermano Francisco en el sur de la intendencia de Guadalajara y entre otras acciones, el primero de mayo de 1814 en compañía de José María Vargas, Lorenzo Velazco y José Trinidad Salgado pegan batida a las fuerzas realistas de Arango y Cuellar y sus 800 soldados en los corrales de La Estancia en la Hacienda de Toluquilla. El movimiento de Independencia de 1810, generado ideológicamente por criollos, se sostuvo básicamente con la carne y la sangre de indios, mestizos, negros y mulatos y grupos marginales entre los que se incluía a bandoleros que después fueron identificados como Insurgentes.

Lo común durante la revuelta era la llegada de los Insurgentes a los poblados y la inmediata aniquilación de la representación realista en cada uno de estos lugares, Gordiano Guzmán no estuvo exento de esta mecánica de operación cuando en plena lucha al lado de su hermano Francisco, Juan Bautista Cárdenas y Godínez, capitaneados por Luis Macías “Entraron a Tamazula, cargaron con el justicia del pueblo e incendiaron los cuarteles del lugar y de Mazamitla”.

Es de destacar que años antes del movimiento de Independencia la Ciénega de Chapala estaba poblada principalmente por criollos, mulatos e indígenas el mestizaje se daba de manera frecuente entre indígenas y negros que evadían el control de la Hacienda Huaracha-Cojumatlán y se refugiaban en la región de Pajacuarán; es en este marco que la presencia de Gordiano Guzmán, mulato de la región de Tamazula Jalisco en el movimiento Insurgente guarda especial relevancia ya que desde principios de la Colonia el gobierno virreinal había adoptado medidas como la prohibición a los indios y castas para portar armas y la prohibición estricta de guerrear en las calles y los barrios.

Los partidarios de Gordiano y Francisco Guzmán, armados en un principio de machetes, hondas y palos poco a poco capturaron mosquetones, pistolas y sables y daban golpes en poblaciones y luego se perdían en la sierra, escribe Guillermo de la Peña del Colegio de Michoacán citando la obra Gordiano Guzmán, un cacique del siglo XIX de Jaime Olveda publicada en 1980 por la Secretaría de Educación Pública y el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

Previo a la capitulación del cura Marcos Castellanos al frente de los Insurgentes fortificados en la Isla de Mezcala, Gordiano Guzmán, Miguel Macías (hijo de Luis Macías) y Juan Farías se enfrentan a las fuerzas realistas de Antonio Díaz de Iguanzo en la cercanía del municipio de Sahuayo donde, de acuerdo al parte emitido por el realista a su superior Luis Quintanar fallecieron 35 rebeldes incluido el cabecilla Luis Farías.

Gordiano terrateniente

Al iniciarse el periodo Independiente la mayoría de los grandes terratenientes se encontraban ausentes de sus propiedades ya que durante la Independencia se habían establecido en las ciudades importantes del país por temor a la guerra por lo que las grandes haciendas de la región eran trabajadas en su mayoría por arrendatarios; para esa época, Gordiano Guzmán era ya un conocido hacendado dueño de las haciendas de Ahuindo y Tupitina dedicadas al cultivo de maíz y tabaco.

A pesar de estar retirado a la vida civil con licencia del Ejército en su natal Tamazula, Gordiano Guzmán era considerado por el bando centralista como altamente peligroso; de hecho en septiembre de 1830 Gordiano Guzmán se reúne con el venezolano Juan José Codallos quien peleó al lado de los Insurgentes michoacanos y otros simpatizantes en Mesa de Serrato donde se nombra al venezolano como “General de Brigada y Comandante General de División de Vanguardia del Ejército Federal Mexicano”.

Luego de la aprehensión y muerte de Codallos, Gordiano Guzmán asume el mando del movimiento de restauración de la República Federal y en Coalcomán toma por asalto la iglesia donde se encontraban afortinados los gobiernistas: “Haciendo gran número de bajas y tomando prisioneros a los demás miembros de la guarnición”.

A los 65 años Gordiano Guzmán fue aprehendido en la costa de Michoacán cuando participaba en los inicios de la organización de una nueva rebelión contra el proyecto político y económico heredado de la colonia, personificado en Antonio López de Santa Anna y fue fusilado el 11 de abril de 1854 en Cutzamala Guerrero.

Sin embargo y a pesar de la coincidencia de los biógrafos e historiadores sobre el lugar de su muerte es el sitio de su tumba lo que movió a autoridades jaliscienses y organizaciones de investigación histórica de Michoacán a firmar convenios para el rescate de su tumba ya que ésta podría encontrarse en el oriente de Michoacán, justo en la región Ciénega de Chapala, hecho que fue aceptado plenamente por parte de las autoridades del municipio de Tamazula de Gordiano en el estado de Jalisco merced a una acta de cabildo de hace 30 años: “Donde se establece que los restos del patriota se hallan ciertamente en Michoacán”.

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